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lunes, 27 de febrero de 2017

FugaZes




Entramos en la cabina y estábamos allí solos los dos.
Nos miramos sin hacer otra cosa.
Dos vidas, un instante, la plenitud, la felicidad…
En el quinto piso ella bajó y yo, que continuaba,
comprendí que nunca más la volvería a ver,
que era un encuentro de una vez para siempre
y que aunque la hubiera seguido lo habría hecho como un muerto,
y que si ella se hubiera vuelto hacia mí
lo hubiera podido hacerlo desde el otro mundo.


Encuentro en el ascensor de Vladimir Holan, 
[Traducción  Clara Janés]