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lunes, 16 de septiembre de 2019

El sexo de la risa



Qué quieres que te diga
podría escribir por encima de los que me levantan la voz
y sin embargo
no creo que nadie esté a la altura para llegar a ella
porque el tiempo no cura todo
pero el silencio acaricia todo
mi vida
no estoy lo suficientemente triste
para lo muchísimo que fumo
y no veo que el humo haga desaparecer el recuerdo
pero por lo menos lo mancha de risa
que es un color precioso.

Hace ya unos años que me juré no cumpli más
y por el contrario esto de la inmortalidad
me está sabiendo más a tumba que nunca
Recibo demasiadas flores para creer que sigo viva
y todos los cementerios tienen jardines
y eso dice mucho de los que enferman deshojando margaritas
pero muy poco de mí.

La gente
que no es ni eso
cada día tiene más cuento y menos historia
pero qué te voy a contar a ti
que no me hayas contado antes para que me quede dormida.

Todavía nos aferramos a eso del amor de nuestra vida
y eso que tenemos siete
y eso que más que gatos somos idiotas y un poco adictos al
renovarse o mentir
y un poco yonkis de la piel y unos putos enamorados del frío
con lo bonito que sería que el sol no quemase
joder

Que no es tristeza por vicio
precipicio
Que tenemos unas alas
muy
muy de puta madre
pero
muy
muy poquitas
ganas de echar a volar.

Irene X.Iren
El sexo de la risa. Editorial Origami

jueves, 12 de septiembre de 2019

Nitidez y Mármol





      Caminé detrás de la joven. Tac, tac, tac! Los afilados tacones de sus zapatos resonaban por el pasillo desierto con un martilleo de cantera a primera hora de la tarde. Sus pantorrillas, enfundadas en medias, se reflejaban con nitidez en el mármol

    Texto del libro: El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas


Haruki Murakami
     

jueves, 25 de julio de 2019

Me pregunto




Me pregunto qué puedo hacer contigo
Ahora que han pasado tantos años,
Cayeron los imperios,
La creciente arrasó con los jardines,
Se borraron las fotos
Y en los sitios sagrados del amor
Se levantan comercios y oficinas
[con nombres en inglés naturalmente]
Me pregunto qué puedo hacer contigo
Y hago un pseudo poema
Que tú nunca leerás
―o si lo lees,
En vez de una punzada de nostalgia,
Provocará tu sonrisita crítica. 


José Emilio Pacheco

martes, 30 de abril de 2019

Gata




Tengo menos compasión que gato hambriento.
La visión y el contacto con las bestias
o con hombres que se comen entre ellos
 de un bocado es belleza de fuego.


El tocarlo todo
medirlo con vara del infierno,
desear las piernas ajenas
la boca del otro,
los muslos, el gemido,
el fondo oscuro de las cosas.


Y no hablo de calmar
 esas bestias;
lejos de mí,
tal vez,
 hable del silencio
 como un animal
 que persiste
en el centro de la casa,
brutal, casi ebrio.


 Yanina Magrini

viernes, 5 de abril de 2019

Loado sea


Maldije a la lluvia que
Azotando mi techo
No me dejaba dormir
Maldije al viento
Que me volaba las flores
De mis jardines
Pero tú llegaste
Y alabé a la lluvia
La alabé cuando
Te quitaste la túnica
Pero tú llegaste
Y alabé el viento
Lo alabé porque apagó
La lámpara


Huan Chien Chu

miércoles, 20 de marzo de 2019

Aquella sirena que fue



Despertó en la playa, complacida por la ausencia de su cola: dos largas y bronceadas piernas la sustituían.

Aún desnuda, corrió hacia el puerto para encontrar al marinero amado.

Durante la búsqueda entró a la taberna y los hombres, incrédulos, se lanzaron sobre ella para manosearla.

Un joven de brazos fuertes, enamorado a primera vista, repartió golpes entre sus adversarios y se la llevó al hostal.

Meciéndose en la hamaca, ella le preguntó acerca de ese marinero por el que tanto rogó a Poseidón que la dotara de piernas.

El joven, mostrándole su cuchillo, confesó que aquél había muerto la noche anterior, que él mismo lo había matado en defensa del honor de su hermana más pequeña.

“Quédate conmigo -suplicó-, también soy hombre de mar: si quieres, mañana te compro unas aletas y un esnórquel para que me acompañes a sacar perlas. Verás qué hermoso es el océano”.

Entonces ella soltó una salada gota de resignación, encendió su primer cigarro y se dirigió a la taberna.







Will Rodriguez


lunes, 18 de marzo de 2019

Superación



Los obstáculos no tienen que frenarte.
 Si te encuentras con una pared,
 no das la vuelta y abandonas.
 Encuentras la manera de subir a ella,
 pasar a través de ella o rodearla 


Michael Jordan



RuidoS



El silencio del envidioso está lleno de ruidos.
Khalil Gibran

miércoles, 6 de marzo de 2019

El amor




El amor es una enfermedad de las mas jodidas y contagiosas. A los enfermos cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos de fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces.
El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quererme, como al descuido en el café o en la sopa o en el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia, tampoco el diente de ajo sirve para nada.
El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en los mercados infalibles brebajes con garantía y todo

Eduardo Galeano~El libro de los abrazos

miércoles, 30 de enero de 2019

Voz en alza



Que no se callen los que tiene los labios llenos de poesía,
 los que desde lejos se les ve la esperanza enredada en las pupilas

M. Sierra Villanueva (fragmentos)

jueves, 24 de enero de 2019

Aún




Lo más bello del mar es aquella parte que no navegamos
Lo mas bello de nuestros hijos,  es que aún no han crecido
Lo más bello de nuestros días, es lo que aún no hemos vívido
Y aquello que he querido decirte de hermoso,  aún no te lo he dicho

Vaniglia e Cioccolato

domingo, 20 de enero de 2019

Soneto para esperarte en una cafetería


Resulta que la historia estaba escrita
cuando yo quise hacerla a mi manera.
Cuando yo no quería que volviera
resulta que la historia resucita.

Resulta que en el tiempo de la cita
tendrán que hacer un banco de madera.
Al corazón le viene bien la espera,
quién sabe si además la necesita.

Azafatas de vuelo alicortado
van del café a las piñas tropicales
por aires ciudadanos y ruidosos.

Arriba el tiempo nuevo ha presentado
sus fluorescentes luces credenciales
y enrolla pergaminos luminosos.


Manuel Alcántara

Soneto para esperarte en una cafetería

lunes, 11 de junio de 2018

Caricias




Brilla la mirada

Se tensa la palma morando su entraña,

No roza sustancia.
Acelera el ritmo el pecho...
Se detiene el tiempo.
Alguien,
Lejos,
Toca tu cuerpo.
Marcelo D. Ferrer
[Del poema Caricias]

viernes, 8 de junio de 2018

Necesidad



Lo hacemos despacio
Para que no vuelque,
No salpique
Toda excitación
El abuso de la lengua

Cuando no hay nada q decir
Hacemos del oído
Necesidad de palabras
En lo ajeno


Yanina Magrini


Abrí la puerta y las voces del agua

Adoptaron la forma de tu cuerpo.



Tan leve parecías, tan al borde de ti,
Que la noche aprendió el modo de dormirse sobre el río



Chantal Millard


martes, 20 de diciembre de 2016

Intimidad


La noche vuelve secreta
a tantear mi cuerpo,
me penetra lenta y suave
me abro
como una flor nocturna.....

Orietta Lozano

lunes, 5 de diciembre de 2016

Hoy

-Para todos vosotros , todos los que compartís instantes en mi hoy
Gracias


No existe un día mas hermoso que el día de hoy.
Ayer fui, hoy soy, mañana seré ...

Por eso hoy te digo que te quiero
hoy te escucho,
hoy te pido disculpas por mis errores
hoy te ayudo
hoy comparto lo que tengo
hoy me separo de ti sin guardarme
ninguna palabra para mañana
porque hoy respiro, transpiro, veo,
pienso, oigo, sufro, lloro, huelo
trabajo, toco, río, amo..
hoy estoy como tu.

Elsa Bornemann.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Mujeres


   Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, algunas más... y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.


     Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa…


       Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.

            Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan…. Herederas de la “revolución sexual” de la década de los 6O y de las corrientes feministas,otras con resabios de 'esas épocas.... que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.


          Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades!, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja.


           Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar.


       Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte…. “Qué estás pensando?” No le interesa lo que estás pensando!!!


         Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere.

     Son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40, tiene cubierta su cuota de relaciones “importantes” y “compromisos”. Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo.


            Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Solo una mujer más joven e inmadura puede llegar a ignorar a su mejor amiga.


       Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones.


          Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40,50 inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50… pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.


¡¡Señoras….. les pido perdón por ello….!!!


Santiago Gamboa[Bogotá , 1965]

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Como la arena


Im Everything That You far by A idusia


¡Amo los relojes de arena!
Me reconozco afín a la rubia y diminuta piedra
Porque voy en las alas del viento
que me deja caer en las orillas quietas de las almas

¡Si, soy afín a la arena!
Aunque veas mi piel como de azúcar negra
Llevo su íntima certeza de caer
y pocas sincronicidades

Como arena de pronto
me entibio y me ilumino
y tus pies desnudos por fin se animan
y te hundes en mí
y te cubro y te habito!

Como la arena
huelo en el mar las tormentas vecinas
y me siento en el fondo más en casa
que en el esfuerzo diario
de tocar un muelle

Y porque soy arena
algún niño me lleva en el hueco
pequeño de sus manos
y ve un hogar en mí
y me habita un instante

Soy afín a la arena
 ¡ Soy un alma con todos los senderos
de las almas en mí
que por fortuna...
...no caben en el cuerpo!

Verónica Inchausti



sábado, 5 de noviembre de 2016

El mapa del amor


    Amal lee hasta bien entrada la noche. Lee y deja que fluyan las palabras de Anna, sondeando suavemente los sueños, esperanzas y tristezas que habían sido etiquetados y guardados.

         Los papeles, pulidos por la fragilidad del tiempo, las hojas cubiertas de palabras inglesas por una pequeña mano que escribe con firmeza, inclinando ligeramente las palabras. Amal se ha decidido por el tipo y el tamaño de papel, así como por el color de la tinta. Otros documentos están en francés. Algunos están en sobres, otros vagamente agrupados en carpetas coloridas de ante.

      Hay una revista verde grande y en el cinturón de cuero marrón un pequeño ojo de cerradura de bronce, incrustado en la hebilla. Amal se encuentra en un rincón con una bolsa hecha de fieltro verde, como si hubiera sido confeccionada en algún proyecto de aula-en su interior dos anillos de boda, uno más pequeño que otro. Mira atentamente los grabados de su interior y al principio sólo puede distinguir una fecha: 1896. 

    En un sobre marrón grande encuentra sesenta y cuatro páginas de pura escritura árabe ruq´a. Amal reconoce la mano firme de inmediato: Letras verticales cortas pero rectas, ángulos agudos, la cola del ya escondida bajo su cuerpo. La mano definida y controlada de su abuela.

       El papel es blanco y de alineación estrecha, unido entre placas de mármol gris. Las páginas, rígidas, crepitan. Al abrirlas, suavizan su postura rígida. Algunos recortes de periódicos: Al-Ahram, Al-Liwa, The Times, Daily News y otros. Un programa de teatro a la italiana. Otro bolso, esta vez de terciopelo azul oscuro. Lo había puesto patas arriba con la palma de su mano y derramó una cadena de rosarios de madera pulida con una borla de seda negra.

      El resto del día su mano olía a madera de sándalo antiguo. Algunos cuadernos con dibujos diferentes. Varios libros de práctica de caligrafía árabe. Varios libros de ejercicios árabes, citas, notas, etc. Un medallón hecho de un metal de pesado colgaba de una fina cadena de acero. Cuando se presionaba el resorte, se abría y aparecía la imagen de una mujer joven. Es una pintura exquisita y la estudia con atención varias veces. Dice que tiene que conseguir una lupa para poder ver mejor los detalles.

       El cabello de la mujer joven es rubio, lo lleva suelto y ondulado, al estilo de los famosos prerrafaelistas. Tiene una frente lisa y clara, un rostro ovalado y una barbilla delicada. Su boca está a punto de sonreír. Sus ojos son de un tono azul extraño, más bien violeta, y miran directamente. Son muy expresivos. Hay una fuerza en la mirada, una voluntariedad, casi podría hablarse de rebeldía. Es la mirada que una mujer usaría-habría usado-si le pidiera a un hombre, un desconocido, que la sacara a bailar.

     La fecha en la parte posterior es de 1870 y en la tapa cóncava alguien había grabado una pequeña llave dorada. 

Ahdaf Soueif

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