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lunes, 11 de junio de 2018




Maldije a la lluvia que
Azotando mi techo
No me dejaba dormir

Maldije al viento
Que me volaba las flores
De mis jardines

Pero tú llegaste
Y alabé a la lluvia
La alabé cuando
Te quitaste la túnica

Pero tú llegaste
Y alabé el viento
Lo alabé porque apagó
La lámpara


Huan Chien Chu


Caricias




Brilla la mirada

Se tensa la palma morando su entraña,

No roza sustancia.
Acelera el ritmo el pecho...
Se detiene el tiempo.
Alguien,
Lejos,
Toca tu cuerpo.
Marcelo D. Ferrer
[Del poema Caricias]

viernes, 8 de junio de 2018

Necesidad



Lo hacemos despacio
Para que no vuelque,
No salpique
Toda excitación
El abuso de la lengua

Cuando no hay nada q decir
Hacemos del oído
Necesidad de palabras
En lo ajeno


Yanina Magrini


Abrí la puerta y las voces del agua
Adoptaron la forma de tu cuerpo.

Tan leve parecías, tan al borde de ti,
Que la noche aprendió el modo de dormirse sobre el río

Chantal Millard

martes, 20 de diciembre de 2016

Intimidad


La noche vuelve secreta
a tantear mi cuerpo,
me penetra lenta y suave
me abro
como una flor nocturna.....

Orietta Lozano

lunes, 5 de diciembre de 2016

Hoy

-Para todos vosotros , todos los que compartís instantes en mi hoy
Gracias


No existe un día mas hermoso que el día de hoy.
Ayer fui, hoy soy, mañana seré ...

Por eso hoy te digo que te quiero
hoy te escucho,
hoy te pido disculpas por mis errores
hoy te ayudo
hoy comparto lo que tengo
hoy me separo de ti sin guardarme
ninguna palabra para mañana
porque hoy respiro, transpiro, veo,
pienso, oigo, sufro, lloro, huelo
trabajo, toco, río, amo..
hoy estoy como tu.

Elsa Bornemann.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Mujeres


   Las mujeres de mi generación son las mejores. Y punto. Hoy tienen cuarenta y pico, incluso cincuenta y pico, algunas más... y son bellas, muy bellas, pero también serenas, comprensivas, sensatas, y sobre todo, endiabladamente seductoras, esto a pesar de sus incipientes patas de gallo o de esa afectuosa celulitis que capitanea sus muslos, pero que las hace tan humanas, tan reales. Hermosamente reales.


     Casi todas, hoy, están casadas o divorciadas, o divorciadas y vueltas a casar, con la idea de no equivocarse en el segundo intento, que a veces es un modo de acercarse al tercero, y al cuarto intento. Qué importa…


       Otras, aunque pocas, mantienen una pertinaz soltería y la protegen como ciudad sitiada que, de cualquier modo, cada tanto abre sus puertas a algún visitante.

            Nacidas bajo la era de Acuario, con el influjo de la música de Los Beatles, de Bob Dylan…. Herederas de la “revolución sexual” de la década de los 6O y de las corrientes feministas,otras con resabios de 'esas épocas.... que, sin embargo recibieron pasadas por varios filtros, ellas supieron combinar libertad con coquetería, emancipación con pasión, reivindicación con seducción.


          Jamás vieron en el hombre a un enemigo a pesar que le cantaron unas cuantas verdades!, pues comprendieron que emanciparse era algo más que poner al hombre a trapear el baño o a cambiar el rollo de papel higiénico cuando éste, trágicamente, se acaba, y decidieron pactar para vivir en pareja.


           Son maravillosas y tienen estilo, aún cuando nos hacen sufrir, cuando nos engañan o nos dejan. Usaron faldas hindúes a los 18 años, se cubrieron con suéter de lana y perdieron su parecido con María, la virgen, en una noche loca de viernes o sábado después de bailar.


       Hablaron con pasión de política y quisieron cambiar el mundo. Aquí hay algunas razones de por qué una mujer de más de 40 nunca te va a despertar en la mitad de la noche para preguntarte…. “Qué estás pensando?” No le interesa lo que estás pensando!!!


         Si una mujer de más de 40 no quiere mirar un partido de fútbol, ella no da vueltas alrededor tuyo. Se pone a hacer algo que ella quiere hacer y generalmente es algo mucho más interesante. Una mujer de más de 40, se conoce lo suficiente como para estar segura de sí misma, de lo que quiere, y de con quién lo quiere.

     Son muy pocas las mujeres de más de 40 a las que les importa lo que tú pienses de lo que ella hace. Una mujer de más de 40, tiene cubierta su cuota de relaciones “importantes” y “compromisos”. Lo último que quiere en su vida es otro amante posesivo.


            Las mujeres de más de 40 son generalmente generosas en alabanzas. Ellas saben lo que es no ser apreciadas lo suficiente. Tienen suficiente seguridad en sí mismas como para presentarte a sus amigas. Solo una mujer más joven e inmadura puede llegar a ignorar a su mejor amiga.


       Las mujeres se vuelven psíquicas a medida que pasa el tiempo. No necesitas confesar tus pecados, ellas siempre lo saben. Son honestas y directas. Te dicen directamente que eres un imbécil si es lo que sienten sobre ti. Tenemos muchas cosas buenas que decir de las mujeres de más de 40 y por múltiples razones.


          Lamentablemente no es recíproco. Por cada impactante mujer de más de 40,50 inteligente, divertida y sexy hay un hombre con casi o más de 50… pelado, gordo, barrigón y con pantalones arrugados haciéndose el gracioso con una chica de 20 años.


¡¡Señoras….. les pido perdón por ello….!!!


Santiago Gamboa[Bogotá , 1965]

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Como la arena


Im Everything That You far by A idusia


¡Amo los relojes de arena!
Me reconozco afín a la rubia y diminuta piedra
Porque voy en las alas del viento
que me deja caer en las orillas quietas de las almas

¡Si, soy afín a la arena!
Aunque veas mi piel como de azúcar negra
Llevo su íntima certeza de caer
y pocas sincronicidades

Como arena de pronto
me entibio y me ilumino
y tus pies desnudos por fin se animan
y te hundes en mí
y te cubro y te habito!

Como la arena
huelo en el mar las tormentas vecinas
y me siento en el fondo más en casa
que en el esfuerzo diario
de tocar un muelle

Y porque soy arena
algún niño me lleva en el hueco
pequeño de sus manos
y ve un hogar en mí
y me habita un instante

Soy afín a la arena
 ¡ Soy un alma con todos los senderos
de las almas en mí
que por fortuna...
...no caben en el cuerpo!

Verónica Inchausti



sábado, 5 de noviembre de 2016

El mapa del amor


    Amal lee hasta bien entrada la noche. Lee y deja que fluyan las palabras de Anna, sondeando suavemente los sueños, esperanzas y tristezas que habían sido etiquetados y guardados.

         Los papeles, pulidos por la fragilidad del tiempo, las hojas cubiertas de palabras inglesas por una pequeña mano que escribe con firmeza, inclinando ligeramente las palabras. Amal se ha decidido por el tipo y el tamaño de papel, así como por el color de la tinta. Otros documentos están en francés. Algunos están en sobres, otros vagamente agrupados en carpetas coloridas de ante.

      Hay una revista verde grande y en el cinturón de cuero marrón un pequeño ojo de cerradura de bronce, incrustado en la hebilla. Amal se encuentra en un rincón con una bolsa hecha de fieltro verde, como si hubiera sido confeccionada en algún proyecto de aula-en su interior dos anillos de boda, uno más pequeño que otro. Mira atentamente los grabados de su interior y al principio sólo puede distinguir una fecha: 1896. 

    En un sobre marrón grande encuentra sesenta y cuatro páginas de pura escritura árabe ruq´a. Amal reconoce la mano firme de inmediato: Letras verticales cortas pero rectas, ángulos agudos, la cola del ya escondida bajo su cuerpo. La mano definida y controlada de su abuela.

       El papel es blanco y de alineación estrecha, unido entre placas de mármol gris. Las páginas, rígidas, crepitan. Al abrirlas, suavizan su postura rígida. Algunos recortes de periódicos: Al-Ahram, Al-Liwa, The Times, Daily News y otros. Un programa de teatro a la italiana. Otro bolso, esta vez de terciopelo azul oscuro. Lo había puesto patas arriba con la palma de su mano y derramó una cadena de rosarios de madera pulida con una borla de seda negra.

      El resto del día su mano olía a madera de sándalo antiguo. Algunos cuadernos con dibujos diferentes. Varios libros de práctica de caligrafía árabe. Varios libros de ejercicios árabes, citas, notas, etc. Un medallón hecho de un metal de pesado colgaba de una fina cadena de acero. Cuando se presionaba el resorte, se abría y aparecía la imagen de una mujer joven. Es una pintura exquisita y la estudia con atención varias veces. Dice que tiene que conseguir una lupa para poder ver mejor los detalles.

       El cabello de la mujer joven es rubio, lo lleva suelto y ondulado, al estilo de los famosos prerrafaelistas. Tiene una frente lisa y clara, un rostro ovalado y una barbilla delicada. Su boca está a punto de sonreír. Sus ojos son de un tono azul extraño, más bien violeta, y miran directamente. Son muy expresivos. Hay una fuerza en la mirada, una voluntariedad, casi podría hablarse de rebeldía. Es la mirada que una mujer usaría-habría usado-si le pidiera a un hombre, un desconocido, que la sacara a bailar.

     La fecha en la parte posterior es de 1870 y en la tapa cóncava alguien había grabado una pequeña llave dorada. 

Ahdaf Soueif

jueves, 13 de octubre de 2016

Más allá del cuerpo ...





Reconstruir un cuerpo
fragante en la memoria:
ingresa en el recuerdo semidiós
y en el olvido, viento.

El tacto: narraciones
de una teogonía suficiente:
ninfas en la saliva, los mensajes
de iris en la sangre, el asediar
de amazonas, cuantas alegorías
quisiéramos del fuego, la conciencia
suprema de la piel.

El cuerpo amado nunca
es solamente un cuerpo.












Ilustración: Elena Martyniuk
Poema: Aurora Luque

martes, 11 de octubre de 2016

ViSióN

¿Acaso fue en un marco de ilusión,
En el profundo espejo del deseo,
O fue divina y simplemente en vida
Que yo te vi velar mi sueño la otra noche?

En mi alcoba agrandada de soledad y miedo,
Taciturno a mi lado apareciste
Como un hongo gigante, muerto y vivo,
Brotado en los rincones de las noches
Húmedos de silencio,
Y engrasados de sombra y soledad.

Te inclinabas a mí supremamente,
Como a la copa de cristal de un lago
Sobre el mantel de fuego del desierto;
Te inclinabas a mí, como un enfermo
De la vida a los opios infalibles
Y a las vendas de piedra de la Muerte;
Te inclinabas a mí como el creyente
A la oblea de cielo de la hostia...
—Gota de nieve con sabor de estrellas
Que alimenta los lirios de la Carne,
Chispa de Dios que estrella los espíritus—.
Te inclinabas a mí como el gran sauce
De la Melancolía
A las hondas lagunas del silencio;
Te inclinabas a mí como la torre
De mármol del Orgullo,
Minada por un monstruo de tristeza,
A la hermana solemne de su sombra...
Te inclinabas a mí como si fuera
Mi cuerpo la inicial de tu destino
En la página oscura de mi lecho;
Te inclinabas a mí como al milagro
De una ventana abierta al más allá.

¡Y te inclinabas más que todo eso!

Y era mi mirada una culebra
Apuntada entre zarzas de pestañas,
Al cisne reverente de tu cuerpo.
Y era mi deseo una culebra
Glisando entre los riscos de la sombra
A la estatua de lirios de tu cuerpo!

Tú te inclinabas más y más... y tanto,
Y tanto te inclinaste,
Que mis flores eróticas son dobles,
Y mi estrella es más grande desde entonces.
Toda tu vida se imprimió en mi vida...

Yo esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico; un abrazo
De cuatro brazos que la gloria viste
De fiebre y de milagro, será un vuelo!
Y pueden ser los hechizados brazos
Cuatro raíces de una raza nueva:

Y esperaba suspensa el aletazo
Del abrazo magnífico...
¡Y cuando,
te abrí los ojos como un alma, vi
Que te hacías atrás y te envolvías
En yo no sé qué pliegue inmenso de la sombra!



Delmira Agustini- De Los cálices vacíos

viernes, 7 de octubre de 2016

La soledad no es para los débiles




No te juntes con un solitario,
La soledad no es para los débiles,
Es dura,
terminarás por masticarte la lengua
hasta desprenderla y tragártela
terminarás devorándote...
O igual no sucede nada
Pero definitivamente ya nada será igual.

No hagas amistad con un solitario
se te pegarán las mañas
las fobias y filias...
terminarás odiándolo...
odiándote...
Sí tienes suerte le cambiarás la vida,
Pero seguramente tú cambiarás.
Pero definitivamente ya nada será igual.


Nunca te enamores de un solitario.
Nada le importara
Al principio sentirá calor...
Pero después querrá regresar de donde vino.
La soledad no es para los débiles.
Nada será igual.






Poema: Damian Mictlantecuhtli,

sábado, 1 de octubre de 2016

Libertad

     

              Para la mayoría de las gaviotas, lo que importa no es volar, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar.


        Juan Gaviota pasó el resto de sus días solo, pero voló mucho más allá de los lejanos acantilados. Su único pesar no era la soledad, sino que las otras gaviotas se negasen a creer en la gloria que les esperaba al volar, que se negasen a abrir los ojos y a ver.



Juan Salvador Gaviota 
[Título original: Jonathan Livingston Seagull ]
Richard Bach

Poeta



Tiene la expresión de una flor, 
la voz de un pájaro, 
y el alma como luna llena 
De un mes de Abril 

Tiene en sus palabras calor 
Y frío de invierno 
Su piel es dura como el árbol 
Que azota el viento 

Y tiene el corazón de poeta 
De niño grande y de hombre niño, 
Capaz de amar con delirio, 
Capaz de hundirse en la tristeza, 
El tiene, el corazón de poeta, 
De vagabundo y de mendigo 
Y así lo he conocido 
Y así me gusta a mi que sea, 
Que tenga el corazón de poeta. 

Tiene la arrogancia del sol, 
Mirada cándida, 
Su piel de nieve se hace fuego 
Cerca de mi 
Es amigo y amante fiel, 
Ve las estrellas, 
Camina junto a mi soñando 
Con cosas bellas 

... 



El tiene, el corazón de poeta, 
De vagabundo y de mendigo 
Y así lo he conocido 
Y así me gusta a mi que sea, 
Que tenga el corazón de poeta. 






Jeanette

jueves, 8 de septiembre de 2016

Despeinada se vive [mejor]




Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco… Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro, te arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, te despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
Así que cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por un momento muy feliz de mi vida.
Es una ley universal: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que prefiera no subirse.
Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, camina derechita, ponte seria…
Y quizá debería seguir las instrucciones pero, ¿cuándo me van a dar la orden de ser feliz?
Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres:
Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta…
…y sobre todo, deja que la vida te despeine…!!!
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

Déjame...


Déjame sueltas las manos
y el corazón, déjame libre!
Deja que mis dedos corran
por los caminos de tu cuerpo.
La pasión -sangre, fuego, besos-
me incendia a llamaradas trémulas.
Ay, tu no sabes lo que es esto!

Es la tempestad de mis sentidos
doblegando la selva sensible de mis nervios.
Es la carne que grita con sus ardientes lenguas!
Es el incendio!
Y estoy aquí, mujer, como un madero intacto
ahora que vuela toda mi vida hecha cenizas
hacia tu cuerpo lleno, como la noche, de astros!
Déjame libres las manos
y el corazón, déjame libre!
Yo sólo te deseo, yo sólo te deseo!
No es amor, es deseo que se agosta y se extingue,
es precipitación de furias,acercamiento delo imposible,
pero estas tú,
estas para dármelo todo,
y a darme lo que tienes a la tierra viniste-
como yo para contenerte,
y desearte,
y recibirte!







DEJAME SUELTAS LAS MANOS... (Pablo Neruda)


domingo, 4 de septiembre de 2016

Necesidad

Pudo más la necesidad de irse que las ganas quedarse.
Pudo más eso que llaman libertad a aquello que se supone se puede compartir.
Dicen que los egoístas mueren solos
Porque es su castigo por no poder respirar de dos. 
Huir de lo que existe, de la piel erizada, de las pupilas dilatadas.
Huir de las sonrisas y las manos cálidas.
Porque los egoístas viven en libertad.
Y el precio que pagan es despertar siempre en otro lugar.
Acompañados de su reflejo y su paz.

Edgar HP 





Imagenes: David Talley  

viernes, 2 de septiembre de 2016

Palabras Prestadas XIX




Si nunca despertaste en sobresalto
febril, precipitándote hacia el lado
vacío de tu lecho, tanteándolo
con manos que se obstinan vanamente
contra implacable ausencia.

    Si no sentiste entonces la muerte
desgarrándote en vida y agrandando
el vacío entre tus venas inflamado,
el vano apartamiento de tus muslos,
el ansia de tu sexo.

    Si no rompió tu voz ese gemido
que acuchilla la turbia madrugada...
es que en tu corazón no ardía la hoguera
que llamamos amor.

    En ella me consumo y es mi grito
tu nombre: a ti me abro en carne viva.
Mi piel muere en espera de la tuya,
mi sexo late con ansiosa boca
de pez en la agonía.

    Y al no llegar tus labios con tu bálsamo
ni el fuego sosegante de tu lengua
mi mano se fatiga inútilmente
en estéril caricia...

    Porque tan sólo tú tienes las alas
para el vuelo que mata y da la vida




José Luis Sampedro

Palabras Prestadas XX



Si vas a nadar que sea en aguas profundas
no golpear en la vana superficie
sí flotar de cara al mundo
saber exactamente en qué punto lanzarse a pique
aventurar el cuerpo en medio del espasmo
apartarse en la cresta de la ola
y disfrutar a pleno la marea
del acto y su contorno.
Es imprescindible fundirse al sol en la profunda
noche
y regresar de cualquier modo más tarde hasta
la playa.
Nadar, nadar... ¡qué plenitud!
nadar, nadar… ¡qué tristeza!

Si vas a nadar
que sea en aguas profundas
y hasta no poder más,
hasta tenderse
a la orilla del mundo y acabar
liquidado.




Cuadernos del agua
Norma Etcheverry

viernes, 22 de abril de 2016

Palabras Prestadas XIX

La desnudez se manifiesta como un cuerpo presente en su verdad mas obvia.
El cuerpo no es nunca el cuerpo de la naturaleza
sino el cuerpo de la cultura y de la historia del sujeto.
La desnudez la verdadera solo puede ser secundaria,
elaborada, construida.
Al igual que la sinceridad, la transparencia,
no es fruto de la imagen sino de la mirada?
F. Nietzche